|

Seguramente hayas escuchado muchas veces sobre los mecanismos de defensa… pero ¿tú sabes realmente lo que significan y la función que cumplen?
Los mecanismos de defensa, según muchas teorías, son las formas en las que nos defendemos a nosotras mismas, alejando de nuestra vida y de nuestra conciencia todo lo desagradable y negativo.
La mayoría de los mecanismos de defensa son inconscientes, eso significa que la mayoría de nosotras no nos damos cuenta que estamos usándolos.
¿Cuáles son los principales Mecanismos defensivos?
Los mecanismos de defensa nos permiten mantener un balance, ya que los extremos no son recomendables. Usarlos excesivamente te traerá inconvenientes, y no usarlos, también.
Teniendo en cuenta las descripciones que te daremos a continuación, tú podrás visualizar los mecanismos de defensa y preguntarte cuál utilizas frecuentemente, y si realmente es bueno para ti hacerlo o no.
1. Negación
La negación es cuando te niegas a aceptar la realidad y actúas como si un acontecimiento doloroso, pensamiento o sentimiento no existiera. Es considerado uno de los mecanismos de defensa más primitivos, utilizados frecuentemente por los niños pequeños. Frecuentemente, muchas personas utilizan la negación para evitar enfrentarse a una dolorosa realidad que no saben como asumir. ¿Reconoces en ti este mecanismo defensivo?
2. Regresión
La regresión es retornar a etapas anteriores, ante circunstancias muy incómodas o dolorosas, que no sabes como enfrentar en el presente. Es difícil de asumir cuando eres adulta, pero si te pones a pensar, probablemente reconozcas en tu vida diaria, muchas actitudes regresivas que creías que eran propias de etapas anteriores.
3. Actuación Este mecanismo de defensa hace referencia a la imposibilidad de expresar sentimientos y pensamientos a través de la palabra, por ende, debes actuar. Por ejemplo, en lugar de expresar lo que sientes o lo que te molesta de una determinada situación, actúas, te enojas, gritas, lloras, pataleas… pero no podrías explicarlo en palabras.
6. Proyección
Seguramente sí reconozcas claramente este mecanismo de defensa, ya que es utilizado cotidianamente por muchas personas. ¿Nunca sientes que le atribuyes tus sentimientos a otras personas, evitando hacerte cargo de tus propios conflictos? La proyección es utilizada sobre todo cuando consideras a tus pensamientos inaceptables e imposibles de expresar. La proyección es a menudo el resultado de una falta de comprensión y reconocimiento de tus reales motivaciones y sentimientos.
7. Formación reactiva
Es la reacción que convierte los pensamientos no deseados o dolorosos, en su contrario; o viceversa. Por ejemplo, te enojas con tu pareja por algo que hizo, y te gustaría enfrentarlo y decirle lo que sientes. Pero, te sientes incapaz de hacerlo y te muestras ante él amable, afectuosa y paciente… evitando demostrar lo que realmente sientes.
8. Represión
La represión es el bloqueo de tus pensamientos más inconscientes e inaceptables. La clave de la represión es que lo haces inconscientemente, por lo que a menudo tendrás muy poco control sobre ella.
10. Intelectualización
Es el excesivo énfasis en el pensamiento. En lugar de tratar con las emociones dolorosas, puedes emplear la intelectualización para distanciarse de tus sentimientos, “pensando” demasiado.
¿Con cuál te sientes más identificada?, ¿en qué situaciones crees que te ayuda utilizarlos?, ¿en cuáles no?
Siempre es importante para tu crecimiento personal que te conozcas, con tus virtudes y defectos. Aceptarte a ti misma, tal como eres, es el primer paso para poder cambiar lo que no te guste de ti… ¡No lo olvides!
|