![]() Cuando ya pasamos los cincuenta, las mujeres alcanzamos un momento de equilibrio y madurez . Convengamos que ya no somos jóvenes y esbeltas, y que hay un montón de cosas que no volveremos a hacer ni a experimentar,...pero.¿ quien te quita lo bailado!!
Seguramente te has realizado en tu vida laboral, o no, pero en todo caso: ya está!. Algo similar sucede con tu familia, con tus amigas, y todas las actividades que mantienes, o piensas que podrás encarar. Mejor o peor, pero todo es conocido, sabido, y esperado. Todo indica que ya te las “sabés todas”, y que la vida no tendrá grandes sorpresas para tí. Pero hay algo que no sabías. Resulta que en el menú de la vida todavía te faltaba el postre. Un buen día tu hija te comunica que está embarazada, y aquella perspectiva comienza a llenar tu existencia de una forma inesperada. Como si entraras en el túnel del tiempo volvés a aquella época en que nació tu primer hijo. Toda esa felicidad tan conocida vuelve a entrar por una ventana y se hace patente, palpable, como si el tiempo no hubiera pasado. Tu hija te muestra a su hijo, y la historia vuelve a empezar. Ya no serás la misma mujer, ahora sos “LA ABUELA”, y la vida toma otro color. La felicidad que trae un bebé es siempre difícil de igualar; pero cuando ese chiquitito es TU nieto, excede todas las expectativas . Es una dicha que llega para instalarse, porque se recibe con la seguridad de que es una etapa que nunca terminará, y que con el tiempo solo puede mejorar. Maravillada te das cuenta de que ese bebito también es tuyo, porque la vida le llegó a través de ti. Pero esta vez vas por la revancha, y solamente tendrás la mejor parte. Nada de preocupaciones, y sacrificios. Tu tarea consistirá en verlo crecer libre de responsabilidades: ayudar , jugar, acompañar y para siempre disfrutar y disfrutar. ¡Fantástico! No hay duda que es el momento las mujeres. Solo nosotras podemos sentir el olor de un bebé y entrar en éxtasis total. Por eso la alegría de un nieto no se vive en soledad: amigas, tías, vecinas, primas, cuñadas, hermanas, abuelas y bisabuelas. Todas comparten la misma emoción y sintonizan el mismo canal. Fascinadas estiran los brazos para apretar a este nuevo miembro de la familia. y se disputan el privilegio de sacarle un provecho, mudarlo o hacerlo dormir. Las viejas desde la experiencia, las jóvenes desde la novedad, pero cuando de un bebé se trata la armonía reina entre nosotras. Y no solo las mujeres de hoy están contigo, vienen a tu encuentro un montón de mujeres del ayer, que también tienen parte en esta fiesta. A cada paso brota un recuerdo de tu abuela, o de tus tías, y la presencia de tu mamá parece que flota en el aire. . Ellas ya no están pero se hacen presentes para compartir este momento que es el gran secreto de las mujeres maduras, algo que ellas conocieron antes que tú , y que hoy celebran junto contigo. ¡Y pensar que desde la mirada de tu juventud veías esta etapa como algo medio deprimente, lleno de achaques y de vejez!!!!!!!!!!!!! Vejez??? Ja! Si parece que te pusieron un motor. Hace años que no te sentías tan bien. El día se te vuela y no te dan las piernas para correr a ver a tu nieto. Soñás con que tu hija o tu nuera “te necesite” y sos capaz de suspender cualquier programa si te traen a tu nieto, ¡faltaba más! Tu licencia, tu trabajo, el gimnasio y las amigas: todo pasa a segundo plano. Todo es posible para la abuela, y hasta tu marido queda de boca abierta cuando la que odiaba manejar de un día para otro se compra un autito, con una sillita de bebé: obvio!!. Y tu living impecable, que tanto te costó decorar ahora tiene cuna, cochecito y hasta baby call. Todo se llena de chupetes, pañales y mamaderas; pero a la abuela no se le mueve un pelo...... ¡!ya habrá tiempo de ordenar!!!. La llegada de los nietos es un regalo inesperado. Algo que aparece en el preciso momento en que te preparabas para envejecer, y te devuelve lo mejor de tu juventud. Un premio que nos tiene reservado la vida, dulce como el mejor postre. Porque como dice una buena amiga mía: los nietos son el “postre de la vida”; un postre que nos sirven justo cuando la silueta ya no importa tanto, para disfrutar sin prisa ,sin pausa, y sin culpa!. Por sesiones de coaching personal, talleres para grupos o empresas comunicarse al 093 977 719 (Uruguay) o al e-mail Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ![]() |
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