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Una vida saludable, debe ser tu objetivo todos los días.
Cuidarte no es fácil, debes organizar tu agenda para hacerlo. Pero, Ánimo de Mujer te asegura que si mantienes una vida sana, te sentirás mejor.
La grasa corporal, y el sedentarismo son claros factores negativos para tu ánimo… ¿lo sabías?
Si proporcionas a tu organismo más calorías de las que consumes, se almacenará el exceso de energía en forma de grasa. Debes tener cuidado con eso, ya que influye en tu salud, pero también en tu autoestima. Tu imagen corporal es importante, y sentirte segura de ti y de tu cuerpo, es fundamental.
¿Qué debes hacer?… ¿dieta o ejercicio?
Es difícil discernir que es lo primero, o más importante para ti. Lo evidente es que se trata de un círculo vicioso, si descuidas tu dieta, probablemente descuidarás tu ejercicio. Y las consecuencias, empeoran.
Te damos 2 consejos que puedes empezar a aplicar desde mañana:
1) Aumenta tu gasto calórico a través del ejercicio
¡Proponte moverte!
Los estudios científicos determinaron que los entrenamientos de 2 veces por semana no cambiaron el peso corporal, ni el % de grasa corporal. En cambio, si te propones ejercitarte 3 días por semana, los efectos serán notorios. Cada sesión de entrenamiento, para reducir tu peso corporal, debe gastar como mínimo 300 kcal.
Si eres sedentaria, puedes empezar a hacer ejercicio paulatinamente. Puedes caminar entre 40 y 60 minutos, para empezar . Luego de un par de semanas, intenta trotar suavemente intercalando con caminatas en los momentos que te sientas demasiado fatigada.
¡No esperes al Lunes para empezar, hoy es el día!
2) Reduce la ingesta de alimentos con un plan saludable
Una buena dieta, que mantenga tu ánimo equilibrado es aquella que aporta las sustancias que tu cuerpo necesita. Los alimentos que comes influyen directamente en tu estado de ánimo, modificando tu comportamiento, y pueden hacerte sentir mejor o peor, en mayor o menor plazo.
Ten cuidado con las comidas rápidas. El exceso de sal, grasa y azúcares, generan bienestar rápido, pero la ayuda que te proporcionarán es momentánea. Su consumo exagerado terminará produciéndote desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés.
Si puedes combinar estos dos consejos, sería ideal para ti.
Recuerda que te sentirás mejor si además de una buena alimentación, le agregas ejercicio físico, buena música, un buen libro, risas, actividades recreativas o buenos momentos compartidos con personas positivas.
Es importante que te propongas inclinar tu ánimo positivamente, todos los días… ¡Si te entrenas y te alimentas bien, te sentirás mejor!
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