![]() Echar de menos, es un sentimiento universal. Y a veces, en medio del poder infinito de la ausencia, surge el dolor, la tristeza y la pena. Echar de menos a alguien, nos hace sufrir, especialmente, si todavía no tenemos la confianza suficiente con esa persona como para decírselo. La realidad es que en ocasiones, no es necesario haber tenido un trato de años con alguien para que te importe y te haya calado dentro. Las personas nos dejan huella y de pronto, cuando nos alejamos de ellas, queda un vacío. Como punto positivo, el poder de la ausencia nos hace tomar conciencia de nuestros sentimientos y de qué nos está pasando por dentro. Es decir, podemos comprendernos mejor a nosotros mismos siempre en contacto con los demás.
Hay ausencias que pesan toneladas, tal vez, demasiado. Así sucede cuando tienes que hacer frente a la muerte de un ser querido. Sin embargo, existen otro tipo de ausencias que te ayudan a darte cuenta directamente, de que te has enamorado. Así sucede cuando al no ver a una persona te sientes triste y apático la mayor parte del tiempo. ¿Qué hacer en ese caso? Luchar contra esa ausencia, aunque asumiendo, que puedes encontrarte con una respuesta que no te guste al otro lado. Es decir, que tú tengas un sentimiento especial, no significa que la otra persona también lo tenga por ti. Pero si no lo intentas, nunca sabrás qué hubiese podido pasar. El mundo está lleno de ausencias y los corazones llenos de vacíos. Existen muchas personas que quedan en el pasado. Pero eso no debe impedirte vivir el presente y disfrutar del ahora. Es decir, también tienes que valorar a aquellos que te rodean, a tu familia y a tus amigos. Por supuesto, si quieres conocer nuevos amigos o buscar pareja te animo a participar en Mobifriends, una red social con muchos servicios gratis. Maite Nicuesa Guelbenzu Doctora en filosofía www.tallerdeieyfilosofia.blogspot.com ![]() ![]() |
||
|
|
|
|
|
|










