Las Columnas de Maite Nicuesa en Ánimo de Mujer

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Biografía Maite Nicuesa

Los límites del amor propio y el egoísmo
La falta de coherencia en las personas
La vida es siempre hoy
Metáforas
Heridas de la vida
En la vida, todo llega
Aprender a perdonar
Escuchar el eco del corazón
Consejos para estar en contacto con tus amigos
El poder de la ausencia
Consejos para buscar la tranquilidad
Un día 10 sin ver la televisión
Consejos para ser tu misma
El autoconocimiento
Combatir el aburrimiento
El regalo de la autoestima
San Valentín: el día del amor
¿Sabes cuidar a tus amigos?
Tú puedes cambiar tu vida
¿Cómo puedes buscar pareja?
Navidad en Solitario
Memoria auditiva: la magia de las palabras
Cómo conocer nuevos amigos
Día Mundial de los sin Techo, no mires hacia otro lado
Se acerca el espíritu de la navidad
Tú puedes cumplir tus sueños
Caminos de esperanza
El pensamiento positivo te ayuda a ser feliz


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El Valor de la sonrisa

 

Siempre se dice que la sonrisa es gratis y beneficia tanto a  quien la da como a quién la recibe. Sin embargo es extraño evaluar lo poco que sonreímos los Chilenos.

En un estudio que empecé a hacer hace poco sobre el silencio, un dato que apareció  y que me llamo la atención es que los chilenos mayores de 18 años no nos alcanzamos a reír a una vez al día a carcajadas. Parece triste no, es cómo para preguntarse cuanto se están riendo nuestros niños en Chile.

Está claro que la risa fuerte en Chile molesta, la sentimos como una pérdida de control y falta incluso de buena educación. Si además tenemos claro que no nos podemos reír mucho porque es un signo de poca seriedad y madurez, entonces uno empieza entender porque nos cuesta tanto que en nuestra cotidianidad  nos vean reírnos de buena gana.

También se plantea que si uno se ríe fuerte  45 minutos, utiliza alrededor de 400 músculos y es como si hiciéramos una hora de ejercicio, sin contar que se liberan endorfinas que nos hacen sentir muy felices.

Con todos estos datos no será que nos falta ser más agradecidos frente a la vida y proponernos sonreír al otro desde el alma para poder acercarnos más.

Una sonrisa abre puertas, disminuye conflictos, distiende ambientes tensos y logra cosas que pocas cosas pueden lograr.

Los invito a preguntarse primero cuanto se ríen en el día, porque cosas lo hacen y porque no lo hacen. ¿De qué depende que lo hagan o no lo hagan? Pero por sobretodo los invito a sonreír y a darse cuenta de los efectos que produce en ustedes y en los otros y ver como mejora la calidad de vida de todos si construimos un país que frente a cada situación parte con una sonrisa y no con un mal gesto como muchas veces ocurre.  





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